No tengo amigos o conocidos por acá con los que me pueda sentir en confianza para invitarlos a salir a vagar,
mucho menos creo que mi compañera de cuarto tenga ganas de acompañarme, de hecho, me estoy dando cuenta que es muy seria conmigo.
Así que cualquier invitación que me haga salir un rato a la calle está bien para mí.
Así fue como Lino me invitó y en menos de un dzib!! le dije que sí.Bueno, el caso es que fuimos al cine, y la mayor parte de la película me la pasé con cara de what,
todo porque llegamos un poco tarde a la función y no pude ver el comienzo de la película,
además las películas de ese género no son mi fuerte; no me llama mucho la atención estar viendo balazos y balazos y más balazos...
uuuum.. Y por si fuera poco había unos niños como de unos 4 ó 5 años los cuales tenían su pinche gritadero en plena película y andaban corre y corre por toda la pinche sala.
No mames!! No mames!!
Ya saben, si de por sí soy distraida y me tienen que explicar con peras y manzanas, ahora con todo esto.. pfff!! Imagínense lo mucho que le entendí a la película y lo mucho que disfruté "verla". 
¡¡Pero lo que sí me colmó el plato fueron esos pinches niños!!
Asuuu!!! todos en la sala en algún momento tuvimos que hacer un "¡¡Ssshhhtttt!!"
para que se callaran, pero los méndigos chamanos ni al caso (era de esperarse, son niños, andaban en lo suyo). Y la pinche señora que los llevaba... muy como si nada, bien fresca, se sordeaba y no les ponía su 'estate quieto'.
(Corrección, esa señora fue lo que más me colmó el plato). Mtama, si yo hubiera sido la mamá de esos niños les hubiera dado su pellizcón para que se aplacaran.
O mejor dicho, si yo hubiera sido la mamá de esos niños no estaría tan pinche pendeja como para llevar a mis hijos de 4 y 5 años a ver una película de ese género y subtitulada.
¡Hazme el favor! ¡¡¿A quién se le ocurre?!! A menos que mis hijos fueran bilingües y supieran el idioma de la película, ps entonces sí, pero mientras no sea así, mejor los meto a ver Campanita.Bueno, el caso es que salí al cine, pero no fue muy divertido.

(jeje, qué exagerada)
).
El director llegó justo con el timbre de entrada, se izó la bandera a media asta con motivo del 13 de septiembre y el director dijo a los niños que no podían aplaudirle al grupo que condujo los honores porque estaba la bandera al frente, sólo podían hacer reconocimiento agitando las manos. Así mismo, sucedió cuando me presentó ante todos. (Me deben un aplauso sonoro
).
El profe me entregó sólo el registro de asistencia, pues no llevaba los libros ni tenía los documentos ni exámenes de diagnóstico de los niños a la mano. 


pues una maestra cumplía años. Así que todos me preguntaban cosas sobre mí para conocerme. 
pues ellas están mucho más alejadas que nosotros y ya tienen tiempo esperando cambio a la IMA. 
Esto es un cambio muy drástico... pero ¡maldita sea! no voy a estar de llorona, pensando en mi pueblo y en que quiero regresar, a decir verdad tengo miedo regresar por las cosas que pasaron, pero sé que acá estoy más segura.
y puts!! pinche escurrimiento de sudor,
parecía que tenía una fuga de agua, que me estaba desaguando. Pobre de mí, con mis calores y con lo tan acostumbrada que estoy a lavar.. jajaja. Bueno, se llega el día y ese día ya se llegó. 
Además,
y no queremos que suceda eso, ¿verdad? Entonces
mi amiga lavó el otro baño y trapeó, luego lo insólito.. jajaja,
con salsa picosita
y tortillas tostaditas,
tan sabroso,
tan bien sasonado, que ni siquiera pasaba por mi cabeza que ese pollo pudo haber sido la reencarnación de algúno de mis ancestros.